Mi porqué de ser comunicador: Historias migratorias

Aylan y Galip, de tres y cinco años respectivamente, crecieron sin escuchar otro arrullo que los disparos y bombas destruyendo cada vida y cada palmo de Kobane, al norte de Siria. Las luchas entre kurdos, turcos e islamistas han convertido a este pueblo, de alguna vez poco más de 60 mil habitantes, en un campo de batalla donde es imposible vislumbrar esperanza de un futuro en paz.